Caminante hay camino y éste se hace al andar

Desde pequeños se nos exige ser mejores que los demás, una mejora continua, para cuando nos toque buscar empleo, ese miedo que nos instauraron desde la cuna, a no quedar relegado, a no ser los últimos en lograr un empleo ni ser los primeros en ser despedidos de una empresa.

Esta foto me hace ver la coherencia en la que vivo, que reina en mi respecto a la educación. Siempre he estado mejorando, intentando buscar ese aprendizaje. Por esa rebeldía que me caracteriza, nunca quise volver al redil del sistema educativo actual, fundamentado en el sistema prusiano, en el que uno empieza desde pequeño, empiezan a moldearte para que seas útil en el sistema económico, encorseta a las personas. Ya sabía desde pequeño que no estaba de acuerdo con eso. Incluso en mis notas de EGB, que mi madre rescató hace unas semanas, siempre salía un NM en respetar las normas y de ahí viene la coherencia de la que hablo, no estaba de acuerdo con el sistema.

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Estos últimos 2 años he hecho eso, salir del sistema trabajando en las Escuelas Potenciadoras, la base es la formación y la orientación laboral, emocional y social. Reconozco que al principio tenía varias dudas, cuando regresé de Lanzarote a Gran canaria, pero poco a poco con las clases, conferencias y talleres, veía que despertaba bastante interés por los temas que trato. Siempre diré que el empleo es una excusa, porque las Escuelas Potenciadoras son una medida necesaria, en parte para mejorar lo que se viene haciendo desde las políticas activas de empleo. Todas las estadísticas de los servicios públicos de empleos no dejan de arrojar malos datos, seguimos haciendo lo mismo y mal, invertimos mucho más dinero en aquello que sabemos que hacemos mal.

Animado por los resultados que hemos tenido en las Escuelas Potenciadoras y también por esas personas a las que he tenido la oportunidad de presentarles el proyecto, siempre tenían esa pregunta de qué había estudiado, por curiosidad, por saber donde aprendí lo que les estaba contando. A día de hoy les diría que sigo en la búsqueda de dónde lo aprendí. Realmente lo aprendí mientras vivía. Aunque en la foto vean esa torre de libros por estudiar, libros que durante este año he ido acumulando, cada vez me doy cuenta de que está todo inventado.

Los que hemos logrado salir de la caverna de Platón y conocer la realidad, tenemos la obligación de volver para ayudar.

Es cierto que cada vez cuento con menos material en el «hurgar» y, sin duda, la filosofía ha sido el campo que ha hecho que vaya en búsqueda de la respuesta de dónde aprendí. También es cierto que a raíz de haber tocado la puerta de la filosofía de la mano del profesor José Antonio Baeza se han abierto puertas importantes, incluso de alguna universidad centroeuropea para poder ampliar las Escuelas Potenciadoras con una nueva línea de investigación. Seguro que surgirá algo aun mayor que en la línea en la que estoy trabajando.

Lo que me motiva de todo esto es echar una mano con todo este trabajo de investigación. El último año ha sido muy enriquecedor con la primera promoción de las Escuelas Potenciadoras, que forman parte de las nuevas Escuelas Potenciadoras para 2016/2017.

 

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